Connect with us

Internacional

Carta abierta de un médico “a los imbéciles” que niegan la pandemia

CAPTURA DE FACEBOOK

A un médico de Málaga, España, le colmaron la paciencia. Entre tanto “negacionistas, conspiranoicos, terraplanistas” y otros varios grupos más que hacen nata en redes sociales, y que de acuerdo a este doctor, sin ningún rigor científico ponen en duda todos los avances que ha logrado la humanidad en los últimos dos siglos, para él superó el umbral de tolerancia el hecho de que la negación a la actual pandemia de coronavirus, que sacude al planeta entero, viniera de sus propios pares, específicamente de una agrupación de galenos hispanos reunidos bajo el nombre de “Médicos por la verdad”, a quienes recriminó en un dura “Carta abierta a los imbéciles” publicada en su muro de Facebook.

El médico en cuestión se llama Juan Jiménez Muñoz y en su extenso mensaje defiende el método científico “que nos ha sacado de las sombras” y ha permitido notables avances al hombre gracias a su facultad de observar, experimentar y elaborar hipótesis. El doctor hace extensiva su ira contra todos quienes echan por tierra y ponen un manto de duda al trabajo de la ciencia que, según destaca, ha hecho posible los viajes espaciales, las vacunas, el GPS, los teléfonos inteligentes, etc., y los increpa en duros términos.

“Aunando esfuerzos, una mezcla infernal de terraplanistas, antivacunas, conspiranoicos, sectas satánicas, neonazis, adoradores de ovnis, hedonistas ácratas, cazadores de masones, fetichistas de los porros, delirantes con el 5G, ecologistas que no han visto jamás una gallina e imbéciles con pedigrí, pululan en todas las redes sociales instaurando una nueva religión que, mucho me temo, está calando más de lo que imaginaba en una población carente de cultura y liderazgo”, argumenta en uno de sus párrafos.

De la carta del galeno se desprende que la razón principal que lo sacó de sus cabales, es que esta agrupación de médicos negacionistas en su nombre establecen que están a favor de la verdad, y siendo sólo 200 de los 160 mil que hay en España, estarían insinuando entonces, según Muñoz, que los 159.800 profesionales restantes son cómplices de una mentira, “y a mí no me llama mentiroso ningún hijo de la gran puta. Por mucho título que tenga”, escribe sin clemencia.

“Que se estén dando conferencias, y publicando libros (uno de ellos con seis ediciones en un mes), para afirmar que no hay pandemia, o que los individuos sin síntomas no contagian, o que esto es igual que una gripe, o que es preferible la experiencia personal a las publicaciones científicas revisadas por pares, o que el dióxido de cloro funciona contra el coronavirus, o que el dióxido de cloro no es tóxico, o que las vacunas que existen ahora provocan autismo, o que las vacunas llevan microchips para controlarnos, o que los aviones esparcen desde el cielo cristales para contagiarnos, o que no llevar mascarillas es un acto saludable de rebeldía, resultaría risible si no fuese mortal de necesidad, y si quienes defienden esas barbaridades fuesen mariscadores gallegos, aceituneros andaluces o pescadores cántabros, y no licenciados o doctorados por una Universidad”, remata en otro de los párrafos.

La carta, que ha causado gran revuelo en España, la puede leer en su totalidad en el siguiente link: https://www.facebook.com/juanmanuel.jimenezmunoz.9615/posts/703554397042613

Continue Reading
Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Internacional

Colchane: crisis humanitaria y Derechos Humanos

El pasado miércoles 10 de febrero, un total de 138 personas migrantes fueron expulsadas del país, erigiéndose como el más grande de los operativos registrados hasta ahora, según informe de las autoridades. Se trata de 86 ciudadanos venezolanos y colombianos, transportados en un vuelo especial de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) desde la ciudad de Iquique, cada uno acompañado por un efectivo de la Policía de Investigaciones (PDI), con destino a la ciudad de Bogotá, para luego continuar vuelo hacia Venezuela. Mientras que las restantes 52 personas, fueron subidas en buses con destino a Perú y Bolivia, respectivamente.

Rodrigo Delgado, Ministro del Interior y Seguridad Pública declaró que “es la primera vez que en un sólo día se hace una expulsión administrativa tan masiva”. Tal situación, contraviene la normativa internacional respecto a la prohibición de expulsiones colectivas, en particular, el artículo 13 del Pacto de Derechos Civiles y Políticos y el artículo 22.1 de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores migratorios y de sus familiares, que Chile ratificó en 2005. Por lo demás, tampoco se revisa la disposición del artículo 22.9 de la Convención Americana de Derechos Humanos, ni los estándares emanados del Sistema Interamericano de protección, que dicen relación al establecimiento de garantías del debido proceso ante procedimientos de expulsión, y la expresa prohibición de deportaciones sumarias y colectivas.

Lo anterior es de suma importancia, particularmente, porque son expulsiones arbitrarias y masivas, que no cumplen con una revisión pormenorizada de caso a caso, de las circunstancias particulares de cada persona, realizadas además en un contexto de crisis humanitaria por la que atraviesan miles de venezolanos y venezolanas, así como también personas de otras nacionalidades, que se encuentran en búsqueda de oportunidades que les permitan acceder a mejores condiciones de sobrevida, siendo Chile uno de los principales países de destino. Una realidad que se ha visto intensificada durante la actual pandemia por el COVID-19 y las crisis políticas, económicas y sociales que se registran en distintas naciones.

Así lo comprueba el ingreso, en estos últimos días, de más de 3 mil personas extranjeras al pequeño poblado nortino de Colchane, quienes pese a las restricciones, la pandemia y las condiciones climáticas extremas del desierto y el altiplano, han arribado a territorio chileno en busca de un país que los acoja en su calidad de personas titulares de derechos humanos. Sin embargo, la respuesta no ha sido otra que la militarización, la persecución, la criminalización, el estigma y finalmente, la expulsión.

Según cifras de Naciones Unidas, hay más de cinco millones de personas de nacionalidad venezolana que se encuentran viviendo en el exterior, la gran mayoría asentada en países de América Latina y el Caribe, lo que ha desencadenado una de las principales crisis de desplazamiento del mundo. Más de 800 mil venezolanos y venezolanas son solicitantes de asilo y de éstos más de 140 mil han sido reconocidos como refugiados.

En este contexto, la respuesta por parte de varios Estados de la región, como Ecuador, Perú y Chile, ha sido la militarización de las fronteras, así como la expulsión de personas que ingresen de forma clandestina o por pasos no habilitados. Es importante destacar que un problema de índole humanitario y social no puede ser abordado desde el enfoque militar y de seguridad, sino que por el contrario, la perspectiva de los derechos humanos debiese ser primordial. Tal como lo plantea Felipe González, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos de las personas migrantes, utilizar las Fuerzas Armadas para controlar situaciones migratorias no contribuye a solucionar el problema de la migración irregular, sino que acarrea consigo graves violaciones a los derechos humanos de las personas en movilidad humana, y en modo alguno soluciona el problema, sino que lo acrecienta.

La llegada de migrantes venezolanos tanto a Chile como a otros países de la región, obedece a la grave crisis política y social por la que atraviesa su país, y en atención a ello, la medida a adoptar por el gobierno chileno debiera ser la del otorgamiento del estatus de refugiado u otras medidas de protección internacional. Al respecto, cabe destacar que unos años atrás la propia administración de Sebastián Piñera implementó una “visa de responsabilidad democrática” para ciudadanos venezolanos que quisieran avecindarse en Chile, sin embargo durante los últimos meses estas solicitudes de visa han sido rechazadas masivamente, lo que ha llevado en definitiva a venezolanos y venezolanas que buscan ingresar a nuestro país a hacerlo de manera irregular, exponiéndose así a diferentes riesgos y peligros a su integridad, vulneraciones a sus derechos humanos y, como hemos visto estos días, a la deportación del territorio nacional.

Asimismo, la política migratoria para las personas de otras nacionalidades que quieran avecindarse en nuestro país, debería ajustarse a un enfoque de derechos y apuntar a un esfuerzo sostenido por regularizar el estatus migratorio de quienes han ingresado al país con intención de residir, independiente del tipo de ingreso. Esto porque la regularización migratoria permite que las personas en situación de movilidad humana puedan desarrollar su vida en el país de residencia como sujetos plenos de derecho y, por consiguiente, los Estados están obligados a tomar las medidas necesarias para que la regularización de las personas migrantes sea asequible, rápida, transparente, eficaz y no discriminatoria.

Las trabas administrativas a la regularización, las expulsiones masivas y la militarización de las fronteras no solo no van a contribuir a frenar el ingreso de personas migrantes de manera irregular, sino que únicamente van a acarrear consigo graves vulneraciones a los derechos humanos de quienes llegan al país en busca de un futuro mejor. A su vez, estas políticas migratorias restrictivas fomentan un clima de odio, racismo y xenofobia en contra de quienes migran.

Dado el carácter regional y de crisis humanitaria del desplazamiento forzado de la diáspora venezolana, es lógico que el camino debiese ser el diálogo interinstitucional, multilateral y en concordancia con los acuerdos e instrumentos internacionales de derechos humanos. Asimismo, para avanzar en soluciones integrales y a largo plazo, debieran ser considerados los aportes de la academia y las organizaciones migrantes, pro migrantes y de la sociedad civil con trayectoria en esta temática, para que la movilidad humana sea abordada desde el prisma de la multidimensionalidad y los derechos humanos. No desde la securitización de las migraciones, ni desde la mediatización de las expulsiones o de la criminalización de quienes cruzan las fronteras en busca de una vida digna.

Finalmente, esperamos que la audiencia temática sobre la situación de los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas en el contexto de la pandemia del COVID-19 en América del Sur, que se llevará a cabo durante el desarrollo del 179° período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en marzo próximo, sirva para denunciar todas estas nuevas situaciones graves e irregulares, que vulneran las obligaciones internacionales que los Estados tienen en materia de movilidad humana. Del mismo modo, que se atiendan los múltiples llamados que se han hecho desde los sistemas de protección de derechos humanos y las organizaciones de la sociedad civil, para abordar los desafíos de la región en torno a los actuales flujos migratorios, impactados con la pandemia y que equivocadamente los Estados han respondido por la vía militar, en vez de entregar respuestas desde la perspectiva humanitaria y de los derechos humanos.

Continue Reading

Antofagasta

Tiroteados por pedir media hora de colación: A 115 años de la matanza de Plaza Colón

El 6 de febrero de 1906, alrededor de 50 obreros (entre los cuales hubo algunas mujeres) fueron ejecutados en un tiroteo perpetrado en el centro de Antofagasta. ¿Los ejecutores? guardia civil (civiles armados por empresarios particulares) y personal de la marina de Chile de ese entonces. Acá el contexto.

El inicio del siglo XX fue especialmente álgido para el norte de Chile. Tras la Guerra del Pacífico, surgieron cientos de salitreras las cuales demandaron gran mano de obra, por lo cual inmigraron a la zona cientos de familias sureñas en busca de un mejor porvenir.

En ese contexto, la empresa Ferrocarril Antofagasta Bolivia demandó gran cantidad de obreros para extender rieles que conectaran las salitreras con el puerto (punto de exportación) y el contingente que logró agrupar no fue menor. Pero las condiciones laborales eran bastante precarias.

Hecho el contexto, en 1906 los obreros de dicha empresa demandaron media hora más en su horario de colación, el cual era de una hora. Es decir, demandaban hora y media. Según el extinto historiador y exalcalde de Antofagasta, Floreal Recabarren (quien relató los hechos para una edición de La Estrella de Antofagasta en febrero del 2016) muchos obreros iban a sus hogares a comer, por lo cual entre el tiempo en ir a sus casas y después regresar, solo le restaban unos 20 minutos o menos para almorzar.

Se inician las negociaciones

Hecha la petición a la empresa del Ferrocarril, comenzó el tira y afloja entre trabajadores y administradores, en ese entonces ingleses. En palabras de Recabarren, las exigencias hacen eco en el resto de las mancomunales obreras de la ciudad (desde 1900 que los trabajadores venían sindicalizándose) por lo cual varios gremios adhirieron a la petición de los obreros del ferrocarril y la huelga se hizo general.

“Aunque se hacen los intentos de ambas partes (empresa/trabajadores) la huelga se hace general. Esto culmina en una paralización  que comienza a fines de enero de 1906 en donde adhieren también los portuarios y ya la agitación es total”, dijo el fallecido Recabarren.

Los empresarios, temiendo que las turbas enardecidas avasallasen contra el comercio y la empresa misma, piden al intendente de ese entonces, Daniel Santaelices, armar a un grupo de ciudadanos a los cuales llamaron “guardias blancas”, es decir, civiles armados.

La plaza Colón de ese entonces.

La matanza

El 6 de febrero, los dirigentes obreros citan un mitin (convocatoria donde se realizan discursos) en Plaza Colón a las 14:00 horas. Estos acontecimientos desembocaron en distintos disturbios y ataques contra algunos locales comerciales.

Según el diario El Comercio “En la mañana un grupo de huelguistas apedreó y después destrozó una máquina del ferrocarril sin que las fuerzas supiesen contenerlos. Más tarde como a las 2 PM, otro grupo de gente anónima que nunca falta en estos casos, asaltó una carreta cargada de cajones de cerveza y que pasaba por la calle Prat entre las de San Martín y Latorre”.

Así las cosas y sin antecedentes precisos de los hechos (El Mercurio de Antofagasta recién se fundó en diciembre de ese año), a eso de las 18:30 un miembro de estas guardias blancas hizo un tiro al aire. Muchos de los obreros temiendo un tiroteo masivo corrieron en masa en dirección hacia el puerto, bajando por calle Sucre (al costado norte de Plaza Colón).

En el puerto, un piquete de marinos del buque Cochrane (histórico navío de la Guerra del Pacífico que capturó al Huáscar en octubre del 1879) que habían llegado al puerto en medio de las negociaciones, temiendo un ataque de los trabajadores, dispararon a matar contra los trabajadores.

Muchos obreros cayeron en el acto y otros tanto murieron al ser pisoteado por quienes corrían despavoridos. Algunos trataron de resistir, lo que suscitó otra ráfaga de tiros. La sangre corrió como riachuelo desde la pendiente de calle Sucre para desembocar en el mar.

Desenlace

Hasta hoy las cifras no son exactas. Si bien los diarios obreros de la época citaron a más de mil muertos (cosa improbable puesto que el mitin no congregó a más de 600 personas según documentos de los mismos gremios) los caídos de esa jornada rondarían las 50 personas. Wikipedia cita entre 48 a 300 muertos.

En el cementerio de Antofagasta reposan tres de estos caídos que fueron identificados. Juan Rodríguez, Jorge Fletcher y Ricardo Rodgers, este último de 21 años.

Sepulcro de una de las víctimas de Plaza Colón. (crédito: Daniel Meneses).

Pero la tragedia no bastó. Poco más de un año después se ejecutó la matanza de Santa María de Iquique (diciembre de 1907) y en 1921 la matanza de la oficina salitrera de San Gregorio. Calama en línea honra hoy la memoria de esos anónimos que cayeron en las lides por la mejora de las condiciones de los trabajadores de hoy.

Monolito conmemorativo en Plaza Colón (foto: Matanza en tu Plaza).

Continue Reading

Internacional

Portugal evalúa enviar a sus enfermos de covid a otros países al saturar su red de Salud

Un complicado panorama se vive en Portugal, dado a que durante esta jornada su Gobierno dijo que se está evaluando la opción de enviar a sus pacientes hospitalizados por el coronavirus a otras regiones de Europa al no dar abasto su sistema hospitalario.

La ministra de Salud del país luso, Marta Temido dijo que «el gobierno portugués está accionando todos los mecanismos de los que dispone, principalmente el cuadro internacional, para garantizar la mejor asistencia».

Asimismo reconoció dificultades en este tipo de traslados. “Estamos en un extremo de la península y, por lo tanto, con mayores dificultades geográficas, pero de cualquier forma, hay mecanismos y formas de obtener auxilio y de ajustar formas de colaboración, y naturalmente que las estamos sopesando”.

La semana pasada fue la peor del país desde que inició la pandemia con récord diario de fallecidos hasta las 275 muertes registradas este domingo y rondó durante buena parte de esos días los 14.000 casos diarios.

Continue Reading
error: Content is protected !!